Durante décadas, la Liga Internacional de Mujeres por la Paz y la Libertad se ha dedicado a unir a mujeres de diferentes lugares del mundo conectadas por conflictos. Desde 2011, WILPF ha venido desarrollando un programa enfocado a continuar con este trabajo crítico para recalibrar los debates políticos sobre el conflicto y la crisis.

Durante los últimos tres años, mujeres de diferentes conflictos comparten sus experiencias y lecciones aprendidas, para desarrollar sus capacidades orientándolas hacia el cambio, y para llevar sus voces al debate a todos los niveles. Utilizamos las normas de derechos humanos para participar en los foros de la ONU y los mecanismos de los órganos de tratados de Ginebra y Nueva York.

Esta iniciativa tiene un efecto multiplicador: construye solidaridad y comprensión entre las mujeres que participan y entre aquellos y aquellas que no viven en zonas de conflicto. Proporciona información vital acerca de la realidad de los conflictos y ayuda a indicar oportunidades y mecanismos para su eventual resolución.

Hay una evidente necesidad de cambiar la narrativa del conflicto, una narrativa que ha ignorado en gran medida la experiencia de la sociedad civil y en particular de las mujeres, y la forma en que se han organizado, las funciones vitales que desempeñan y por eso que hacen una diferencia al abordar la construcción de paz. Hay una falta demostrable de comprensión de cómo ser partícipes de los mecanismos que ofrece la ONU, y un fracaso para activar las resoluciones del Consejo de Seguridad, compromisos y las obligaciones de derechos humanos en la práctica.